En la actualidad, todos los tratamientos para hiperhidrosis, a excepción de la cirugía de simpatectomía torácica, tienen un efecto temporal, es decir, mientras se aplique el tratamiento se mantendrá la sudoración controlada y en muchos pacientes ni siquiera tendrán efecto alguno.

Simpatectomia Torácica

Es el único tratamiento definitivo para la hiperhidrosis. Se trata de un procedimiento quirúrgico en el cual se busca ¨desconectar¨ aquellos nervios simpáticos y sus ganglios a nivel torácico para erradicar definitivamente el estimulo excesivo que provoca la sudoración descontrolada de las zonas a tratar. Se realiza mediante técnicas de mínima invasión, con heridas pequeñas en cada lado del tórax, lo que permite una rápida recuperación y menor dolor después del procedimiento.

Esta cirugía también puede aplicarse en aquellos pacientes que presentan Rubor Facial Patológico, padecimiento característico por enrojecimiento excesivo de cara y cuello no controlado por el paciente.